¿Soy feminista?

La RAE lo describe como:

1. m. Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.

2. m. Movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo.

Leyendo su significado, cualquier persona con un mínimo de ciudadanía y dos dedos de frente estaría de acuerdo y se sentiría identificado con el movimiento y su identidad.

Nadie quiere una sociedad desigual, por razones de sexo, color de piel o identidad sexual. Sí, siempre estará el hijo del vecino del panadero que odia cualquier atisbo de igualdad, existe en todos los ámbitos de la sociedad. Hombres que desprecian a las mujeres, mujeres que desprecian a los hombres, blancos racistas, negros racistas… En todo grupo identitario existen los extremos radicales y seguirán existiendo, pero como dije al principio, nadie con un mínimo de ciudadanía y dos dedos de frente, quiere ni acepta la desigualdad en ninguna dirección.

¿Queda mucho trabajo por delante?, Sí, un rotundo sí. En todas las direcciones, en todos los ámbitos, en cada acera que mires.

Pero a veces para avanzar necesitas cambiar de rumbo, desviarte de lo socialmente aceptado, probar cosas nuevas, aceptar que todo se puede hacer de manera diferente. Si esto no funciona, se cambia, no pasa nada. La vida es un infinito bucle de trabajo en forma de ensayo y error.

Cualquier movimiento social, por pequeño que sea, por mínimo que demande, es legítimo y merece ser escuchado. Hay que quejarse, hay que protestar, siempre dentro del marco de la legalidad y no caer en radicalismos, que lo único que consigue es desgastar y desvirtuar nuestra lucha, crean bandos y confrontamientos. Es entonces cuando los extremos se alzan, la mala praxis y el juego sucio impera donde antes reinaba la ética, la coherencia y el debate.

Durante muchos años vengo observando como cada movimiento social, en sus inicios coherentes y abiertos a debate, exponen contundentes defensas, inapelables alegaciones y la presencia de portavoces dispuestos a debatir durante horas presentando datos. Para, por alguna razón que desconozco, ir desapareciendo de los medios de comunicación y dejar paso a personas con discursos radicales, que cierran la puerta a cualquier tipo de debate o crítica y donde solo existen dos bandos, o conmigo o contra mí.

Sin embargo, estos radicales ya tienen un camino allanado, unos cimientos sólidos que nadie discute ni cuestiona. Es entonces cuando amparan sus extremistas ideas en el marco del movimiento social. No existe filtro, todo vale en nombre del feminismo, cualquier argumento por extremo o incoherente que sea, queda protegido por el paraguas de la lucha por la igualdad.

Y es aquí donde comienza el juego sucio, la manipulación de los datos, la tergiversación de la realidad. Donde se exprime hasta la última gota la máxima de:

“Una mentira contada las suficientes veces se convierte en verdad”

No me siento identificado con un movimiento que a día de hoy habla y sostiene una brecha salarial que NO EXISTE. No, no te lleves las manos a la cabeza, NO EXISTE.

Por suerte, a día de hoy tenemos a nuestro alcance todo tipo de información pública. Basta un poco de tiempo y ganas de conocer la verdad y que no nos la den mascada para averiguar de donde salen los datos que nos quieren hacer tragar con embudo.

Para no extenderme con este tema, te dejo este vídeo donde queda perfectamente explicado de donde se han sacado esos datos que, nos han estado colando durante años y a los que nosotros hemos agachado la cabeza y aceptado porque entraba dentro del marco del feminismo.

 

Como he dicho unas líneas arriba, todos los datos vistos en el vídeo son de libre acceso y como yo, tú también puedes hacer tus propias investigaciones. Y seguramente como yo, tú pondrás en duda cualquier dato facilitado en dicho vídeo. Bien por ti, indaga y saca tus propias conclusiones.

Este feminismo pop que ha nacido de unos años a la actualidad, ha tergiversado de manera sistemática una realidad palpable transformándola a su imagen subjetiva de un mundo patriarcal. Manipulando cualquier información que pudiera usarse en su contra y dándole la vuelta. Nada que ver y muy alejado de aquel feminismo real, igualitario y que tantas buenas intenciones traía.

Este feminismo pop muy desvinculado de su identidad, sigue silenciando y reduciendo al ridículo algo tan grave como la violencia de género, pero en esta ocasión, la que circula en dirección contraria, la que sufren los hombres. Algo que choca de frente con el segundo punto de definición de feminismo.

Oigo y leo comentarios sobre el maldito tema de las denuncias falsas:

“Prácticamente no hay”, “Son solo el 0,014 de las denuncias totales” etc…

Y me debato entre el asco y la rabia cuando leo semejante vertedero de palabras y recuerdo aquellos gritos enfervorecidos de la muchedumbre al tono de: “Una sola mujer maltratada ya es demasiado”. Lema que parece no aplicarse a los varones… Hay pocos muertos, no pasa nada, podemos mirar para otro lado. De nuevo, este feminismo pop se desvincula del segundo punto de su definición.

Ya de por sí, es aberrante per se, que aún siendo este dato cierto, se gire la cabeza, se silencie y se tome como un ataque directo a las mujeres que han recibido malos tratos… O somos iguales, o no.

Pues bien, te diré que ese 0,014% que tanto gusta recordar ES UN DATO MANIPULADO. El bloguero Bou escribía un artículo que podéis leer más abajo haciendo click en el enlace que os dejo, donde desmontaba el mito del 0,014% y expone treinta casos reales con claros indicios de denuncia falsa en las que la Fiscalía no intervino de oficio (siendo esta, su obligación), quedando sin juicio y por tanto, fuera del porcentaje de denuncia falsa.

Desmontando el mito de las denuncias falsas

Y aquí abajo os dejo un vídeo de una entrevista que realizó en YouTube hablando sobre los casos que expone en su blog. Casos que podéis corroborar vosotros mismos dentro del blog de Bou con un enlace directo al informe del Consejo General del Poder Judicial, leedlo, ved el vídeo, sacad vuestras propias conclusiones.

View story at Medium.com

 

Si has visto el vídeo, muy de seguro te habrá rechinado ese 33,8% de los casos que se han juzgado por instancia única y que, han acabado en condena con la única prueba del testimonio de la denunciante.

Pues no me siento representado por un movimiento que aboga por la presunción de veracidad en contra de un derecho fundamental en cualquier estado de derecho, la presunción de inocencia.

Y no, NO estoy defendiendo a un acosador o violador poniendo en duda el testimonio de la víctima, estoy defendiendo la presunción de inocencia del DENUNCIADO de cualquier delito sobre la acusación del DENUNCIANTE, sea cual sea la naturaleza de la denuncia. Porque renunciar a un derecho fundamental tan básico como es ser inocente hasta que se demuestre lo contrario, garantiza la total desprotección que en este caso solo recaería sobre un sector de la población.

Y no, NO estoy diciendo que el renunciar a este derecho abrirá la veda de malvadas mujeres para cazar pobres hombres inocentes, estoy diciendo que la trampa y mala praxis es innata al ser humano, que en cada grupo identitario hay buenas y malas personas, EN TODOS Y CADA UNO DE LOS GRUPOS y que es precisamente a los segundos a los que se les va a servir la cabeza de más de uno en bandeja de plata.

Viene a colación recordar el caso Outreau. En 2001 un matrimonio fue detenido por violar a sus hijos menores de edad. Un joven juez del Poder Judicial francés se encontró entre manos uno de los casos más mediáticos del último lustro en suelo galo y detuvo a diecisiete personas, en lo que parecía ser una red de pederastas y asesinos de bebés.

De aquellas diecisiete personas SOLO CUATRO ERAN CULPABLES, trece de aquellas personas fueron encerradas durante meses y años, uno de ellos incluso llegó a suicidarse.

Lo más aterrador del caso, es que aquellas trece personas tenían coartadas, testigos y pruebas que les alejaban de aquellos delitos, pero prevaleció la presunción de veracidad de los DENUNCIANTES sobre el de la inocencia de los DENUNCIADOS.

Caso Outreau

Y vuelvo a repetir, no entra en mi percepción señalar a todas las mujeres como ávidas cazadoras a la busca de inocentes hombres… NO… Mi percepción es únicamente la defensa de un derecho fundamental como es la presunción de inocencia. UN DERECHO DEL QUE NO PODEMOS PRESCINDIR.

Porque sí, esto empieza a estar en la calle y me preocupa ver a la alcaldesa de Madrid dando una entrevista, en la que aboga por derogar la presunción de inocencia. Que considera un lastre para encarcelar violadores.

 

 

No, no me representa un movimiento que ridiculiza, insulta y menosprecia a los hombres víctimas de malos tratos. Porque SI, EXISTEN, y de esto puede hablar con mucha autoridad Nacho González, director de la película SILENCIADOS . Un hombre que tuvo la osadía de preguntarse si era posible y real que ningún varón apareciese en las estadísticas de violencia de género.

Aquí abajo el vídeo de una de sus entrevistas donde relata el calvario que sufrió por atreverse a hacer un documental sobre testimonios de hombres maltratados y los escraches que recibió el día del estreno.

Resuena en mi cabeza una y otra vez las palabras de la actriz Carme Sansa, presente y defensora el día del escrache “Son solo cuatro hombres” y no puedo evitar echar la mirada atrás. A aquella época en la que la violencia contra la mujer era un tema tabú, donde levantar la voz se castigaba con insultos y agresiones, y ellas, “eran solo cuatro mujeres…”, situación por la que tenemos que pasar ahora nosotros, para imagino, redimir algún mal del que no fuimos ni autores ni cómplices.

 

No, no me representa un movimiento que parte de la premisa de que el fin justifica los medios. De que todo vale para seguir inoculando en la sociedad una realidad que no existe y que por alguna razón que también desconozco, consigue su propósito, anidar esta idea en las mentes de muchas personas.

Son los dos siguientes ejemplos que voy a tratar, algo que también empieza a estar muy de moda:

“Todos los hombres son violadores en potencia”  

El gen de la maldad parece estar enraizado en nuestro ADN. No, no lo dice un estudio avalado por ninguna prestigiosa universidad. De hecho, no hay ningún estudio al respecto, pero por alguna razón debemos creerlo, asimilarlo y actuar en consecuencia, con la reeducación.

Aquí abajo os dejo un link sobre un artículo escrito por la tuitera “Barbijaputa” en el Diario. No tiene desperdicio ninguno.

No todos los hombres

El artículo, sin base científica ninguna asegura que todos los hombres, repito TODOS somos verdugos potenciales y que la tarea de asesinar y oprimir recae exclusivamente a lo largo y ancho del globo terrestre, en la figura del varón.

Una rápida y nada concienzuda búsqueda por internet me ha lanzado varios casos como este donde el verdugo era mujer y la víctima, hombre:

https://elpais.com/ccaa/2014/11/18/catalunya/1416314514_408045.html

http://www.rtve.es/noticias/20141118/detenida-mujer-muerte-su-expareja-santa-coloma-gramanet/1050024.shtml

https://www.abc.es/madrid/20140827/abci-detenida-mujer-matar-pareja-201408271105.html

La lista continúa, pero no voy a saturar el post de links sobre el mismo tema, basta con usar Google para darse cuenta que la información de Barbijaputa carece de toda arbitrariedad y objetividad.

El artículo se podría desgranar línea por línea, pues no es más que una reiteración pseudo totalitarista de eslóganes aprendidos y de una incapacidad intelectual solo al alcance de quien elige como perfil de red social, el nombre de Barbijaputa.

Aún así hay un par de detalles que han llamado mi atención de manera especial.

Captura Según parece, en el estudio realizado por la tuitera en la universidad estatal de mis santos cojones, los hombres somos incapaces de empatizar con el miedo, porque claro, nosotros jamás sabremos lo que es sentirse atenazados. Eso no va con nosotros, de hecho, estamos genéticamente preparados para no mostrar el más mínimo indicio de debilidad.

Caminar de vuelta a casa, a altas horas de la noche, por una calle oscura y desierta y escuchar como un hombre camina detrás de nosotros, no nos provoca el más mínimo pavor, nada. Nosotros somos seres de luz, caminamos erguidos por el país de la piruleta y los campos de chocolate machirulos y heteropatriarcales. A sabiendas que en nuestro código genético está escrito la no violencia entre nosotros. Nos protegemos los unos a los otros, incapaces de hacernos daño. Caminamos por callejones oscuros como caminaríamos por los pasillos de nuestra casa.

El estudio mundial del homicidio de 2013 realizado por la UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito) establece que el 79% de los homicidios que se dieron ese año en el mundo tuvo como víctimas los hombres.

Estudio mundial sobre el homicidio 2013

Captura 1

En este dato se engloban todos los homicidios sin atender a raza, condición, lugar ni motivos (peleas callejeras, pandillas, atracos…). Pero bien nos podría arrojar la posibilidad que, con este dato en la mano, tendríamos mas razones para temer a los de nuestro propio sexo.

Y aquí de manera sesgada, se usa la presunción de inocencia como arma machista. Exigir no ser tratados como acosadores es solo una hábil estratagema heteropatriarcal para atacar a las mujeres.

Captura 2

Usando sus mismos argumentos, legitimaríamos el tratar a cualquier musulmán como terrorista. Yo desconozco si cada musulmán que me cruzo por la calle es integrante de una célula de Al-Kaeda o Isis, por lo tanto, para sentirme protegido, actuaré como si fuese terrorista.

Podemos hacerlo extensible a cualquier español que te cruces por la calle, no sabemos si forma parte de la banda ETA, pues tratemos a todos como terroristas… Claro… muy lógico…

¿Por qué no lo hacemos?, por el principio de presunción de inocencia, UN DERECHO FUNDAMENTAL para cualquier integrante de un estado de derecho.

Y termino esta diarrea mental con un ejemplo que me ha hecho reír y rabiar a partes iguales:

Captura 3

Apoyar el tratar a todos los hombres como potenciales acosadores y violadores basándose en este ejemplo es asqueroso y tramposo a partes iguales. Porque este ejemplo justificaría solo beber hasta estar completamente seguro que copa de champán no es la envenenada. Justificaría andar con cuidado, examinar las copas y no beber de manera indiscriminada según entras en el local.

PERO NUNCA TRATAR A TODAS LAS CAMARERAS COMO ENVENENADORAS

En fin Barbi… un whisky y a dormir…

 

El segundo ejemplo, más manipulación mediática, dejo abajo un vídeo sobre un supuesto reportaje sobre piropos que emitió Espejo Público, donde una inocente “periodista” camina por las calles de Madrid a la caza de machitos antes descritos, aquellos que pasean en el país de la piruleta y que como bien dice Barbi, somos todos.

Si esto fuese el tráiler de una película, estaríamos hablando de malos actores, de escena no creíble y forzada. Parece extraño que ninguno de los piropeadores se sorprenda de la cámara, no se inquiete ante la situación y tenga todo el tufillo de respuesta pactada y aprendida. Pero esto es solo una percepción subjetiva, ¿verdad?

Por suerte, todavía queda periodismo que sabe hacer su trabajo, el portal Rolograma destapó la farsa entrevistando a los supuestos acosadores que aseguraron que todo estaba pactado con la periodista.

“No somos machistas” Hablamos en primicia con el protagonista de la manipulación machista en Espejo Público

Pero todo está justificado en nombre del feminismo, este feminismo pop nacido de unos años atrás ya tiene esas bases sólidas que crearon las verdaderas feministas y sobre ellas amparan actos tan asquerosos y despreciables como la manipulación y la mentira.

Porque tú, mujer, sabes que esto es un problema real. No puedes salir a la calle tranquila, sabiendo que en cada esquina te espera un potencial violador, en el supermercado puedes ser atacada en cualquier rincón a sabiendas que nadie te defenderá. Porque entre nosotros nos protegemos, nuestro código genético nos prohíbe atacar a uno de los nuestros.

Si esto es tan real y palpable, ¿Qué necesidad había de pactar nada?

En fin, sacad vuestras propias conclusiones…

 

¿Y como podemos acabar con todos los machismos, postmachismos, opresión heteropatriarcal y acosadores en potencia?

Pues Yera Moreno y Melani Penna nos dan unas pautas para iniciar la reconversión desde los cimientos. Para no crear futuros asesinos, violadores y personificadas herramientas de opresión machista.

Porque sí, amigo varón, ¿recuerdas cuando salías a la calle a jugar revolcándote entre montones de tierra?, ¿Cuándo aquel profesor te enseñaba a tildar las palabras agudas, llanas y esdrújulas?, ¿Cuándo en geografía aprendías que países colindaban con España, Francia o India?

Pues olvida aquella época donde tu única preocupación era si el dueño de la pelota con la que jugabais en el recreo, iba a ir ese día a clase. Olvida ese momento en que intercambiabas cromos con niños desconocidos. Porque en realidad estabas siendo adoctrinado, te estaban convirtiendo de manera sesgada y progresiva mediante mensajes subliminales al heteropatriarcado, transformándote en un potencial asesino de mujeres.

Esto colgaban las susodichas Yera y Melani en la web de Comisiones Obreras.

Breve decálogo de ideas para una escuela feminista

Antes de enumerar algunos de los puntos de este decálogo, debo pararme en este leve inciso que hacen:

Captura 4

Si no las entiendes o no estás de acuerdo, céntrate en tus propios prejuicios sexistas que te atraviesan… O dicho de otro modo, nosotras sabemos lo que le conviene a la sociedad y tu opinión ni cuenta, ni nos interesa… No empezamos bien…

 

Aparte de unos cuantas normas que rayan la estupidez humana, he preferido quedarme y centrar la atención en cuatro puntos de este decálogo:

Captura 5

Lenguaje femenino o neutro para hablar en las escuelas, cualquier cosa es válida menos el masculino y como de costumbre aparándose en el lenguaje machista. Si usas el masculino, eres machista… En fin…

 

Captura 6

Captura 7

Captura 8

Eliminar libros, prohibir el fútbol y prohibir canciones de un lado y emplear música de otro… Tiene todos los ingredientes de un discurso totalitario, donde su superioridad moral establece que es correcto y que no, aunque tú no lo quieras. Donde no se abre debate ni diálogo, o estás conmigo, o contra todos.

 

¿Y en que acaba derivando toda esta mentira y ataque indiscriminado contra la figura del hombre SOLO POR EL HECHO DE SER HOMBRE?

En que, de manera impune y como si fuese algo del día a día, se permiten las licencias que se permitió la colaboradora Marta Nebot en el programa de “Ya es mediodía” de Telecinco.

El municipio de Archena en Murcia ha decidido celebrar el día del hombre. Cosa que en circunstancias normales y en una sociedad equilibrada no debería levantar ningún tipo de expectación, ni mucho menos sentimientos contradictorios. Pero claro, estamos en la sociedad donde decir hombre es lo mismo que decir violencia, asesinato y violación.

Sin despeinarse, sin el más mínimo síntoma de pudor, la colaboradora comparó el día del hombre con el día del terrorista…

Marta Nebot compara el día del hombre con el día del terrorista

Y en esto estamos, sin que nadie se escandalice, sin que ninguna asociación feminista (Movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo) levante la voz. Que quede semejante burrez y asquerosidad como mera anécdota.

Esto es lo que hay, una patente de corso que permite insultar y escupir sobre la figura del hombre aunque sea sin argumentos, pruebas, ni lógica posible. Porque sí, porque pueden, porque tienen entre manos la piedra roseta de la verdad absoluta y su bien marcada línea de lo que está bien y lo que está mal. E insultar al hombre es actualmente, políticamente correcto. Lo dice el feminismo.

 

No, no me representa un movimiento donde no se me da la oportunidad de debatir, donde solo existe una vía de diálogo, la que alguien dice que es la correcta. Donde se marcan unos límites y se pone freno al pensamiento crítico. Y donde salirse de ese diálogo con barreras, te etiqueta como disidente.

No, no me representa un movimiento que dice luchar por la igualdad pero menosprecia, insulta e intenta acallar la violencia contra un sector de la población.

No, no me representa un movimiento que miente y manipula los datos para sacar un rédito político.

No, no me representa un movimiento que permite a unas radicales andrófobas ondear la bandera del feminismo y bajo su paraguas permitirse insultar y etiquetar sin que exista la más mínima repercusión.

No, no me representa un movimiento que manipula en los medios de comunicación sobre casos de malos tratos para dejar siempre al hombre, como verdugo (Juana Rivas, investiga a fondo sobre este caso, te vas a quedar de piedra).

No, no me representa un movimiento que dice luchar por la igualdad pero sigue permitiendo que existan leyes que discriminen por género.

Saca tus propias conclusiones.

 

 

Dejo abajo un par de vídeos de una intervención de Yobana Carril, abogada especializada en violencia de género y Alicia Rubio, filóloga y profesora de educación física, en una mesa redonda sobre Ideología de Genero y Educación.

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